Sabes que tu negocio necesita una página web. Lo que no sabes es por dónde empezar, cuánto lío tiene, ni qué te van a pedir. Y da un poco de vértigo: dominios, hosting, SEO, palabras que suenan a que esto es para gente de informática. La buena noticia es que no lo es. Hacer una web para tu negocio se resume en tener claras unas pocas cosas antes de tocar nada. Te las contamos aquí, en cristiano.
En 30 segundos
- Hacer una web no empieza por el diseño, empieza por una pregunta: ¿qué quieres que haga la gente cuando entre? (llamarte, reservar, comprar, pedir presupuesto).
- Necesitas cuatro cosas básicas: un dominio, un sitio donde viva la web (hosting), el contenido (textos, fotos, tu propuesta) y que Google la encuentre.
- Puedes montarla tú con una plantilla o encargarla a medida. Depende de si quieres salir del paso o quieres una web que de verdad te traiga clientes.
¿Qué necesitas de verdad para tener una página web?
Vamos directos a la pregunta que casi todo el mundo se hace: ¿qué necesito para tener una página web? Menos de lo que crees, y ninguna de las cuatro piezas requiere que sepas de tecnología. Son estas: un dominio (la dirección de tu web, eso de tunegocio.com), un hosting (el sitio donde vive la web para que esté encendida las 24 horas), el contenido (tus textos, tus fotos, qué ofreces y por qué elegirte a ti) y que sea encontrable (que cuando alguien busque en Google lo que tú haces, aparezcas).
El dominio y el hosting son la parte técnica y aburrida: se contratan una vez y se olvidan. El contenido y la visibilidad son la parte que de verdad marca la diferencia entre una web que te trae clientes y una que solo está ahí decorando. Piénsalo así: el dominio y el hosting son el local y la llave; el contenido es lo que pones en el escaparate; y el SEO es que tu local esté en una calle con paso, no en un callejón sin salida.
- Dominio: la dirección de tu web. Elige uno corto y fácil de recordar, con el nombre de tu negocio.
- Hosting: el servidor donde vive la web. Ni te enteras de que existe si va bien; lo notas cuando va lento o se cae.
- Contenido: qué ofreces, para quién, por qué tú y qué quieres que haga el visitante. Esta es la parte que casi nadie prepara y la más importante.
- Visibilidad (SEO): que Google entienda de qué va tu web y la enseñe a quien busca lo que tú vendes.
Antes del diseño: ¿qué quieres que haga la gente al entrar?
Aquí está el error número uno, y lo comete casi todo el mundo: empezar por "quiero una web bonita". Una web bonita que no consigue nada es un folleto caro. Antes de pensar en colores y fotos, decide una sola acción que quieres que haga quien entra. Todo lo demás se ordena alrededor de esa acción.
Y esa acción no es la misma para todos. Un restaurante quiere que reserves mesa o mires la carta. Una tienda quiere que compres o que te acerques al local. Un despacho de abogados o una asesoría quieren que pidas una primera cita. Una clínica quiere que reserves consulta. Cuando tienes claro eso, la web deja de ser un catálogo de "quiénes somos" y pasa a ser una máquina de conseguir esa acción, con el botón importante bien visible y sin distraer con mil cosas más.
Este es justo el trabajo que hacemos antes de diseñar nada cuando nos encargan una página web para un negocio: sentarnos contigo a definir qué quieres conseguir. Porque una web sin objetivo es como abrir una tienda sin caja registradora. Muy mona, pero no vende.
¿La hago yo con una plantilla o la encargo?
La pregunta del millón. Y la respuesta honesta es: depende de en qué momento estás. Montarla tú con una plantilla (esos editores donde arrastras bloques) es rápido y barato para salir del paso: si necesitas algo ya, aunque sea básico, sirve. El problema llega cuando esa web tiene que trabajar de verdad: cargar rápido, salir en Google, verse bien en el móvil y convertir visitas en clientes. Ahí las plantillas se quedan cortas y acabas peleándote con algo que no controlas.
Encargar una web a medida es lo contrario: alguien traduce tu negocio a algo que funciona. Diseño pensado para tu cliente, textos que venden, velocidad de carga, buscabilidad en Google desde el primer día y todo hecho para que crezca contigo. No es "más caro por ser más bonito": es que hace un trabajo distinto. Y si en algún momento quieres que la web haga cosas de verdad (reservas online, una tienda, avisos automáticos cuando alguien te escribe), esa base te lo permite sin tener que empezar de cero.
¿No tienes claro qué encaja mejor en tu caso? Te lo miramos y te lo decimos con franqueza, sin compromiso.
Ver diseño web a medidaLos pasos para hacer tu web (el orden importa)
Si sacas adelante un proyecto así con nosotros, el camino es siempre el mismo y no tiene ningún misterio. Lo contamos para que sepas qué esperar y veas que en ningún paso te vamos a pedir que "sepas de tecnología".
- 1Objetivo: decidimos qué quieres conseguir (llamadas, reservas, ventas, presupuestos) y a quién te diriges.
- 2Estructura: qué páginas necesitas y en qué orden, para que el visitante llegue a esa acción sin perderse.
- 3Contenido: los textos que venden y las fotos que dan confianza. Tú nos cuentas tu negocio, nosotros lo ponemos en palabras.
- 4Diseño y montaje: le damos forma con tu imagen de marca, optimizado para móvil y para que cargue rápido.
- 5Visibilidad: preparamos la web para que Google la entienda y la enseñe a quien busca lo que ofreces.
- 6Publicación y seguimiento: la ponemos en marcha, medimos cómo funciona y afinamos lo que haga falta.
Fíjate en que el diseño no es el primer paso, es el cuarto. Primero el objetivo, luego la estructura, luego el mensaje. La parte visual llega cuando ya sabemos qué tiene que conseguir cada pantalla. Hacerlo al revés (diseñar bonito y luego "a ver qué ponemos") es lo que produce webs que gustan a la vista y no traen ni un cliente.
- Para qué sirve
- Plantilla: tener presencia básica ya. A medida: convertir visitas en clientes de verdad.
- Velocidad y móvil
- Plantilla: suele cargar lenta y a veces se descuadra en el móvil. A medida: rápida y pensada para móvil desde el inicio.
- Salir en Google
- Plantilla: básico, te toca pelearte tú. A medida: preparada para posicionar desde el primer día.
- Textos y mensaje
- Plantilla: los escribes tú como puedes. A medida: pensados para que quien entra haga lo que quieres.
- Cuando el negocio crece
- Plantilla: te quedas corto y toca rehacerla. A medida: crece contigo (reservas, tienda, automatizaciones).
- Quién la mantiene
- Plantilla: tú, a ratos, entre mil cosas. A medida: te la dejamos funcionando y con soporte detrás.
La fila que más gente pasa por alto es la última de "cuando el negocio crece". Empiezas con una web sencilla, te va bien, y de repente quieres que la gente reserve online, o que te avise el sistema cuando entra un pedido. Si la base es buena, eso se añade encima. Y ahí es donde una web se conecta con otras cosas: puedes enlazarla con una app para tus clientes o dejar que la automatización con IA se encargue sola de responder mensajes o pasar los datos de un formulario a tu sistema. La web deja de ser un folleto y se convierte en el centro de tu negocio online.
“La gente me pide "una web bonita" y yo siempre respondo lo mismo: bonita ya te la hace cualquiera. Lo difícil, y lo que de verdad importa, es que quien entre acabe haciendo lo que tú necesitas: llamarte, reservar o comprar. Eso no sale del diseño, sale de entender tu negocio antes de dibujar la primera pantalla.”
¿Hacemos la web que tu negocio necesita?
Cuéntanos qué haces y qué quieres conseguir con tu web. Le damos una vuelta a tu caso, te decimos qué tipo de web te encaja y por dónde conviene empezar. Cada negocio es distinto, así que el presupuesto lo hacemos a medida, sin sorpresas y sin cobrarte lo que no necesitas.
Quiero la web de mi negocioPreguntas frecuentes
¿Cómo hago una página web para mi negocio si no tengo ni idea de tecnología?
No necesitas saber nada de tecnología. Tu parte es la fácil: contarnos qué haces, a quién te diriges y qué quieres conseguir (llamadas, reservas, ventas). El dominio, el hosting, el diseño y que salgas en Google es cosa nuestra. Te dejamos la web funcionando y hablando el idioma de tus clientes, no un manual técnico de 40 páginas.
¿Qué necesito exactamente para tener una página web?
Cuatro cosas: un dominio (la dirección, tunegocio.com), un hosting (el sitio donde vive la web para que esté siempre encendida), el contenido (tus textos, fotos y qué ofreces) y que sea encontrable en Google. El dominio y el hosting se contratan una vez y te olvidas; nosotros te ayudamos con todo el proceso para que no tengas que pelearte con nada.
¿Cuánto cuesta hacer una página web para un negocio?
Depende de tu caso, y por eso no trabajamos con tarifas de catálogo. No cuesta lo mismo una web sencilla de presentación que una con reservas online, tienda o conectada a tus herramientas. Miramos qué necesitas de verdad, por dónde conviene empezar y te pasamos un presupuesto a medida, para que pagues por lo que resuelve tu problema y nada de lo que no usarías.
Escrito por
Jorge Tapia
CEO & Founder · Piña & Pixeles


